La roya amarilla que devastó los cafetales puneños ahora dificulta los avances en la erradicación de cultivos ilícitos de hoja de coca en la selva puneña, mientras el Estado busca consolidar alternativas productivas sostenibles como café, cacao y frutales en provincias como Sandia y Carabaya.
Rolando Díaz Vela, director ejecutivo de Devida Puno, confirmó que la región mantiene su aporte al 10% en la reducción nacional de siembra de hoja de coca, gracias a la implementación de programas de desarrollo alternativo integral. La estrategia busca alentar a productores para que abandonen los cultivos ilícitos y apuesten por alternativas como aguaymanto, chirimoya y palta.
El funcionario precisó que Devida conduce la política nacional contra las drogas mediante diversos instrumentos y estrategias coordinadas con entidades regionales. Los proyectos de desarrollo alternativo se enfocan en brindar asistencia técnica, capacitación y financiamiento para cultivos lícitos que generen ingresos sostenibles a las familias rurales.
Según reportes del 2024, el Perú logró disminuir aproximadamente un 10% los cultivos de hoja de coca a nivel nacional, resultado que incluye los esfuerzos realizados en territorio puneño. La región Puno mantiene niveles estables sin crecimiento significativo en áreas dedicadas a cultivos ilícitos durante el período evaluado.
Díaz Vela explicó que la roya amarilla afectó considerablemente la producción cafetera en Puno durante el último año, limitando el potencial de este cultivo como alternativa viable. La plaga redujo significativamente los rendimientos en zonas que anteriormente registraban excelente producción cafetera.
Los técnicos de Devida trabajan en procesos de recuperación mediante estrategias integrales que incluyen financiamiento especializado y transferencia tecnológica. Las actividades productivas priorizan cultivos resistentes a plagas y adaptados a las condiciones climáticas de la selva puneña.
El director ejecutivo manifestó expectativas positivas para el 2025, proyectando una disminución en las áreas dedicadas a coca en territorio regional. La coordinación interinstitucional fortalece la implementación de programas que buscan transformar la economía rural hacia actividades lícitas y rentables.
Devida mantiene su compromiso de ejecutar políticas antidrogas efectivas que combinen erradicación con desarrollo alternativo, garantizando oportunidades económicas a familias campesinas de toda la región de Puno.
