Estudiantes de Medicina Humana de la Universidad Nacional del Altiplano Puno (UNAP) lograron un acuerdo con las autoridades universitarias tras una enérgica protesta. Este pacto asegura la reactivación de sus prácticas profesionales fundamentales para la formación de futuros médicos.
El estudiante William Ojeda, miembro del Consejo de Facultad de Medicina, confirmó el éxito del plantón pues la universidad se comprometió a agilizar la firma de convenios con EsSalud y a investigar de por qué las gestiones anteriores no pagaron deudas pendientes desde 2020.
Las autoridades universitarias ordenaron la ejecución pronta de los pagos adeudados, este compromiso facilita la normalización de las prácticas y evita futuras interrupciones. Además, se identificará a los responsables de esta prolongada situación que perjudicó a los estudiantes.
Como resultado de las conversaciones, las prácticas presenciales para el semestre 2025 se retomarán con total normalidad. Para el semestre actual, la Facultad de Medicina ha implementado prácticas virtuales por dos semanas, manteniendo las clases teóricas de forma presencial.
Aunque las prácticas virtuales son perjudiciales para los estudiantes, constituyen la única vía viable en este momento. Las normativas universitarias impiden la redistribución de alumnos a otras sedes, limitando el número de estudiantes por rotación.
Sobre los convenios, Richard Escobar, gerente de la Red Asistencial de Puno de EsSalud, declaró que su firma depende enteramente de la disposición de las autoridades universitarias. Él indicó que el pago de la deuda no era estrictamente necesario para la reactivación.
William Ojeda precisó que el nuevo director de EsSalud Puno, egresado de la facultad, mostró buena disposición. Sin embargo, las decisiones importantes de EsSalud provienen directamente de Lima, lo cual limita su capacidad de acción a nivel local, según Ojeda.
Esta situación afecta también a otras facultades de Ciencias de la Salud como Odontología y Enfermería, aunque solo Medicina participó en la protesta. Es fundamental una reacción más rápida de la universidad para evitar futuros inconvenientes que perjudican la formación profesional.