Alexander Pilco, subsecretario nacional de FENATE Perú, rechaza la observación presidencial a la ley de pensiones dignas para maestros cesantes. Este rechazo contundente activa la organización de protestas masivas en las calles del país. Los 162 mil docentes jubilados seguirán percibiendo una pensión de hambre si el Ejecutivo mantiene esta decisión.
La medida observada por el Ejecutivo buscaba homologar la pensión del profesorado cesante al sueldo de la primera escala magisterial. Ese pago correspondía a la suma de tres mil trescientos soles mensuales. La norma pretendía dignificar el retiro de quienes dedicaron décadas a la educación peruana.
El gremio docente analizará detenidamente la situación a nivel nacional y regional según sus estatutos orgánicos. Ellos planean desarrollar medidas de lucha específicas tras esta decisión gubernamental. La calle representa el mejor instrumento sindical para revertir esta situación que afecta gravemente a los maestros jubilados del país.
Reconocimiento a 30 años de servicio educativo
Esta lucha no solo beneficia a los maestros activos, sino que incluye a 162 mil profesores cesantes del país. Estos profesionales entregaron 30 o 40 años de servicio a la educación peruana. Es necesario un reconocimiento justo y valorable por ese trabajo de décadas al servicio de la nación peruana.
En los debates de Lima se habría mencionado que 3300 soles resultan una suma muy elevada para jubilados del magisterio. Se dijo que ningún servidor público del Estado inactivo recibe tal reconocimiento monetario. El Estado utiliza ese argumento para justificar la negativa de otorgar pensiones dignas al magisterio peruano.
Alexander Pilco afirma que el Estado debe reconocer el pago equivalente a la primera escala sin atenuantes ni condicionamientos. La pensión debe estar necesariamente enganchada al ritmo remunerativo del magisterio activo. Los términos sueltos y las medias tintas no son aceptables para los derechos del profesorado nacional.
Comparación con pensiones militares y policiales
El profesor Pilco rebatió el argumento del supuesto alto monto de la pensión para docentes cesantes. El sector militar y policial recibe su pensión con base en su último sueldo, no en la primera escala. Ellos gozan de gollerías mientras el magisterio peruano recibe solo migajas del Estado.
Existe una situación clara y contraproducente a los intereses genuinos de los profesores del país. El gobierno saca leyes a favor de grandes grupos para reducir deudas e incluso liberar impuestos. Sin embargo, cuando se trata del magisterio, la respuesta institucional es siempre negativa.
