El Ejército del Perú inició la mañana de este lunes el cercado de un terreno público en la urbanización Chanu Chanu de la ciudad de Puno Puno sin autorización municipal, según denunciaron vecinos que se mostraron en contra de la instalación de un cerco perimétrico.
Los vecinos señalaron que el personal militar colocó postes para delimitar el perímetro, mientras la asesora del general indicó que el terreno ya está lotizado e inscrito en registros públicos, sin precisar el destino de los lotes.
El gerente de Desarrollo Urbano de la Municipalidad de Puno, Oliver Mestas Apaza, afirmó que si el Ejército es propietario del terreno debió solicitar la autorización correspondiente para realizar el cercado, trámite que no habría sido gestionado.
Durante la gestión del exalcalde de Puno, Martín Ticona, se propuso construir un proyecto público en el terreno que quedó solo en maqueta, mientras en Juliaca un caso similar terminó con un predio lotizado y cedido a presuntos invasores.
Vecinos, adultos mayores con osteoporosis, niños en bicicleta y escolares que vuelan cometas en agosto usan el terreno a diario, según declaraciones de una vecina quien se identificó como María Elena Chambi, quien exige que siga siendo área para recreación.
El municipio exige que todo cercado de terrenos cuente con permiso y autorización previa, pero el ejército solo comunicó a los vecinos que se trataba de una orden del general de división sin notificación formal a la autoridad edil.
Un representante militar sostuvo que está haciendo un trabajo de cercado, mientras que el gerente de desarrollo urbano insistió en que falta el permiso municipal correspondiente para la obra que se ejecuta en la urbanización Chanu Chanu.
Un vecino de la segunda etapa relató que universitarios de la Universidad Nacional del Altiplano practican topografía en el área, y que cada sábado se instala una feria que beneficia a decenas de familias del sector.
Los vecinos también mencionaron un caso que recuerda a Juliaca, donde enfrentaron un intento de lotización y con el tiempo se descubrió una organización presuntamente dedicada a apropiarse de terrenos públicos mediante maniobras similares.
El general de la cuarta brigada de montaña se negó a dar explicaciones a los vecinos y a la prensa, y persiste la sospecha de un negocio inmobiliario vinculado al descrédito institucional que arrastra el ejército desde 2023.
Los vecinos convocaron una reunión de emergencia para tratar la situación de dichos espacios y pidieron respaldo al frente de organizaciones populares y a los colegios de Puno para impedir que avance el cercado.


