El escándalo de corrupción que involucra al regidor Ovidio Edgar Tumi Miranda alcanza al ingeniero Rubén Tamayo Mollinedo, y a Hugo Quinto Huamán quienes se presentaron en las elecciones 2021 como candidatos, donde Tamayo eligió a Tumi como primer regidor. El dirigente Salomón Coaquira Gómez responsabilizó al movimiento Moral y Desarrollo donde militaron estos ex candidatos, cuestionando su responsabilidad política en este caso.
Tumi Miranda enfrenta acusaciones de haber coaccionado y solicitado dádivas o dinero a empresas, según información difundida por diversos medios de comunicación y redes sociales en Juliaca. Coaquira Gómez manifestó que este tipo de chantaje contradice el compromiso de servir al pueblo que los regidores asumen al asumir sus cargos públicos en la gestión municipal.
El dirigente juliaqueño señaló que los candidatos no eligieron personas con verdadera vocación de servicio, sino que presuntamente vendieron los cupos de regidores por miles de soles. “Quizás este señor ya en la actividad de regidor no pudo recuperar” el dinero invertido, indicó Coaquira, sugiriendo que el funcionario habría recurrido al chantaje para recuperar su inversión inicial.

Tamayo Mollinedo, actual precandidato al sillón municipal de San Román, por Juntos por el Perú (JP), de la alianza con Marcelino Tonconi, debería pronunciarse sobre el caso según el dirigente social. Coaquira considera que el ingeniero tiene mayor autoridad moral para explicar por qué eligió a Tumi como su primer regidor, conociendo supuestamente su personalidad y trayectoria en la provincia de San Román.
El dirigente cuestionó la ausencia de pronunciamiento del comité provincial de Moral y Desarrollo, organización de Hugo Quinto Huamán que llevó a Tumi al cargo. “Cuando no hay nada hay que salir a la luz”, afirmó Coaquira, insinuando que el silencio podría ocultar algún tipo de negociado o irregularidad en la selección del primer regidor durante las elecciones municipales.
Los partidos políticos deberían asumir mayor responsabilidad en la selección de candidatos para evitar este tipo de autoridades corruptas, sostuvo el dirigente. Coaquira propuso eliminar las campañas millonarias con gigantografías que cuestan entre S/ 2,000 y S/ 3,000 mensuales, ya que estas inversiones generarían la venta de cupos a personas sin vocación de servicio público.
Durante tres años como regidor, Tumi Miranda nunca se pronunció sobre la gestión municipal ni mantuvo contacto con organizaciones sociales de la provincia. Coaquira enfatizó que el pueblo debe aprender a elegir mejores representantes y que los candidatos deben seleccionar personas comprometidas con el bienestar de la población, no con el enriquecimiento personal mediante actos de corrupción.
