A dos años de gestión, Lena Mamani Luque, regidora de la Municipalidad Provincial de San Román, reconoció en una entrevista que no tiene resultados concretos en su labor de fiscalización ni en la presentación de ordenanzas municipales. Hasta ahora, solo ha propuesto dos ordenanzas que no fueron aprobadas y, aunque señaló haber fiscalizado obras, nunca formalizó denuncias por las irregularidades detectadas.
Al ser cuestionada sobre su desempeño, Mamani intentó justificar su rol argumentando que su trabajo se refleja en su presencia protocolar en obras y proyectos, pese a no presentar pruebas de su fiscalización. Además, defendió los más de 3 mil soles que percibe mensualmente como dieta, lo que generó críticas por la falta de resultados tangibles en beneficio de la población.
En cuanto a la evaluación de funcionarios con cuestionamientos, evitó dar respuestas claras y no indicó qué medidas deberían tomarse, dejando entrever un aparente desconocimiento de sus funciones como regidora. Su actitud evasiva y la falta de acciones concretas han generado preocupación entre los ciudadanos sobre su compromiso con el interés público.
Finalmente, Mamani atribuyó su baja productividad a la supuesta falta de apoyo legal, a pesar de que existe un presupuesto para contratar profesionales en esta área. Aunque prometió mejorar su labor durante este año, hasta ahora no ha presentado iniciativas claras para atender los problemas sociales de la ciudad, lo que mantiene en duda el impacto de su gestión.
