Ante los casos delictivos, las rondas campesinas del Centro Poblado de Alto Puno realizan patrullajes nocturnos y diurnos como único recurso de seguridad ciudadana, dado que la ordenanza 239 impide a los centros poblados contratar personal de serenazgo formal en la región de Puno, sostuvo el alcalde de dicho centro poblado Miller Paúl Aedo Jallo.
El alcalde del centro poblado precisó que estos vigilantes operan como voceros, con la función de alertar al puesto policial y al serenazgo provincial, ya que no están armados ni capacitados para intervenir directamente ante situaciones de delincuencia o violencia.
La autoridad declaró que «en Alto Puno nunca se ha visto el tema de personal de seguridad ciudadana», evidenciando el histórico abandono institucional que enfrenta esta zona urbana densamente poblada de la provincia de Puno.
Cámaras rotas, policía ausente y vecinos organizados
El déficit de seguridad se agrava porque las tres cámaras de vigilancia instaladas en Alto Puno no funcionan, mientras que las imágenes del registro de hechos delictivos provienen de cámaras pequeñas adquiridas por la propia municipalidad del centro poblado con recursos propios.
El impacto social es directo, con vecinos que reportan robos, presencia de inquilinos extranjeros en zonas cercanas al cementerio y ausencia de patrullaje efectivo, situación que genera desconfianza en la población ante las instituciones de seguridad del Estado.
Las juntas vecinales complementan el trabajo de las rondas campesinas con rondas nocturnas coordinadas con la comisaría de Alto Puno, aunque el alcalde reconoció que no son suficientes para cubrir las necesidades reales de seguridad de la zona.
Ordenanza, INPE y demandas institucionales
El alcalde exige la modificación de la ordenanza 239 para que Salcedo, Alto Puno y Jallihuaya, consideradas zonas urbanas consolidadas, puedan contratar entre tres y cuatro serenos con presupuesto propio tanto para turno diurno como nocturno.
La crisis se intensificó tras los incidentes en el penal de la zona, donde apareció un interno fallecido dentro de un saco y otro fue acuchillado, hechos ante los cuales el centro poblado exige explicaciones documentadas al INPE.
El alcalde anunció que enviará una nueva invitación formal a la Policía Nacional, institución que coordinó visitas el año pasado y nunca las concretó, para que asuma su responsabilidad en la seguridad ciudadana de Alto Puno.

