Quince minutos de secuestro vivió un funcionario municipal durante una intervención en una cantina clandestina ubicada en la intersección del jirón Titicaca con Chachani, a media cuadra de la Municipalidad Distrital de San Miguel en la provincia de San Román, donde operaba ilegalmente bajo fachada comercial.
Risaralda Curro Zeballos, propietaria del establecimiento, privó de libertad al fiscalizador dentro del local mientras demostró actitud agresiva y violenta hacia el personal de la Sub Gerencia de Fiscalización y Control que realizaba un operativo sorpresa contra negocios ilegales.
La intervención reveló parroquianos consumiendo bebidas alcohólicas en clara infracción de la Ordenanza Municipal N.° 027-2019 y el Reglamento de Organización y Funciones institucional, situación que aumentó significativamente los riesgos para la seguridad del personal municipal presente.
Curro Zeballos lanzó botellas de licor hacia el exterior, poniendo en peligro tanto a vecinos como al personal municipal que intentaba ejecutar la clausura del establecimiento clandestino que operaba sin permisos ni condiciones sanitarias adecuadas.
La violencia desplegada por la intervenida impidió la clausura inmediata del local, medida que debió postergarse para salvaguardar la integridad física del equipo de fiscalización municipal que cumplía funciones de control y verificación legal.
El operativo se culminó con apoyo de Serenazgo Municipal, mientras se configura un presunto delito de secuestro contra la propietaria, quien enfrentará procesos administrativos y penales por obstaculizar funciones públicas y retener ilegalmente a un servidor municipal.
