Ante la declaratoria de emergencia de la provincia de San Román, el jefe de la división policial de Juliaca, Jorge Luis Ascorbe Pino, simplemente de manera ambigua anunció la intensificación de operativos de control de identidad y locales nocturnos, además de patrullajes constantes, donde de los 500 policías que realizaban este trabajo, ahora serán 1000, dejando entre ver que no existe un plan de trabajo concreto.
Ascorbe Pino, también indicó que el estado de emergencia no restringirá eventos sociales como conciertos o aniversarios, ni reuniones o protestas, simplemente señalo que el estado de emergencia, es para combatir frontalmente contra la delincuencia en colaboración con las autoridades pertinentes.
Al ser consultado sobre las próximas protestas programadas para julio, aseguró que estas serán permitidas, siempre en cuando se realicen de manera pacífica, en ese marco no descartó que estas protestas sean resguardadas por la Unidad de Servicios Especiales USE, para evitar cualquier incidente.
En cuanto a la estrategia contra la delincuencia, mencionó la cooperación con la dirección de investigación criminal DIRINCRI para desmantelar bandas criminales en flagrancia, aunque no proporcionó detalles específicos sobre un plan de acción definido para esta emergencia. En resumen, se enfatizó el aumento de los operativos de control de identidad y patrullajes como principales medidas implementadas.
