La región de Puno ha perdido su lugar como uno de los destinos turísticos más importantes del país y ahora ocupa el duodécimo puesto a nivel nacional, lo que genera preocupación entre empresarios y habitantes que dependen de esta actividad para su economía.
Eduardo Mamani, empresario y promotor turístico, afirmó que la falta de promoción y el escaso interés de las autoridades influyeron en la caída de Puno en el ranking de destinos preferidos por los viajeros nacionales e internacionales.
El impacto de la pandemia y la ausencia de campañas efectivas para atraer visitantes dejaron a la región fuera de la lista de los lugares más visitados, lo que afecta directamente a hoteles, restaurantes y servicios turísticos.
Mamani señaló que la implementación del nuevo aeropuerto en Lima complicó la llegada de turistas, ya que la falta de comunicación y socialización del proyecto generó confusión y afectó los vuelos nacionales e internacionales.
El empresario resaltó que, aunque se observa una ligera recuperación en el turismo receptivo, el turismo interno sigue débil porque no existen estrategias claras para motivar a los peruanos a visitar Puno.
Las protestas sociales y los conflictos en la región también provocaron cancelaciones de reservas y una menor llegada de turistas, lo que agrava la situación de quienes dependen de esta actividad para subsistir.
Mamani advirtió que la conectividad aérea representa un reto, ya que solo existen entre cuatro y cinco vuelos diarios de Lima a Juliaca, muy por debajo de lo que ocurre en regiones como Cusco, además, la falta de promoción y el encarecimiento de rutas desde países vecinos limitan la llegada de turistas internacionales.
