La Universidad Andina Néstor Cáceres Velásquez enfrenta un nuevo capítulo, porque su exrector Juan Luque Mamani responsabilizó a anteriores autoridades de no lograr el licenciamiento de Sunedu y dejó entrever que en la gestión actual existen intereses personales que habrían frenado el proceso formal.
Durante una rueda de prensa, Luque Mamani explicó que él dejó el cargo en abril de 2015 cuando recién iniciaba el trámite, aseguró que la responsabilidad total recayó en sus sucesores y agregó con firmeza, “otros rectores fracasaron pese a tener esa misión establecida”.
El exrector mencionó directamente al actual titular Félix Ochatoma, afirmando que no llevó a la universidad hacia su formalización, recordó que debe cesar en el cargo al cumplir los 70 años y sostuvo en su declaración que “corresponde que deje la gestión cuanto antes”.
Reclamos hacia autoridades externas
Luque Mamani añadió que la municipalidad de Juliaca no asumió un rol activo, indicó que fue testigo de ofrecimientos que nunca se cumplieron, relató que esperaba un respaldo real para la continuidad institucional y sentenció que “el alcalde no mostró interés en absoluto”.
El exrector comentó además que en los últimos cinco años no hubo acciones decididas para conseguir licenciamiento, sostuvo que las principales autoridades universitarias priorizaron otros asuntos internos y precisó que incluso se detectaron intereses personales dentro del rectorado y del vicerrectorado.
Enfatizó también que la falta de decisiones sólidas profundizó la crisis interna dentro de la universidad, subrayó que este contexto debilitó toda posibilidad de cumplimiento de exigencias y expuso que las condiciones establecidas por Sunedu no fueron respondidas de manera adecuada por parte de la gestión.
Posible salida institucional
Luque Mamani señaló que la UANCV podría postular como nueva universidad con otro nombre, explicó que la normativa permite este procedimiento y agregó que “es como crear una institución desde cero con parámetros renovados y con condiciones totalmente distintas a las actuales”.
El exrector fue categórico al precisar que este camino solo funcionaría bajo nuevas reglas internas, indicó que la experiencia previa debe servir como advertencia y que los estudiantes no deberían afrontar otro proceso marcado por retrasos y por inacción de quienes tienen responsabilidades directas.
Finalmente, reconoció que los pactos colectivos firmados anteriormente fueron un obstáculo importante, explicó que estas decisiones contractuales impidieron cumplir con condiciones básicas de calidad, aunque varios ya fueron anulados y afirmó que todo formó parte del cierre progresivo impuesto por el regulador.