El proyecto de agua para Puno, mejor conocido como Convenio 025, podría tener más retrasos debido a los compromisos incumplidos de la comuna provincial, así como del nivel central, lo que retrasarían su financiamiento a cargo del Banco Mundial.
El vicepresidente del Comité de Vigilancia del Convenio 025, Eduardo Suni, indicó que el Gobierno peruano tiene que cumplir los compromisos asumidos frente al organismo internacional, dado que, ya se firmaron los convenios.
Explicó que uno de esos compromisos a cargo de la comuna puneña es la liquidación de un proyecto de agua en la zona norte, además del proyecto de recuperación de la capacidad de tratamiento de aguas residuales en la Laguna Espinar, que debió concluir en abril de 2025, pero sigue inconcluso.
“Son condiciones que el Banco Mundial ha puesto, para eso hemos ido a conversar con el alcalde de Puno para ver los avances, pero hasta la fecha no nos atiende”, dijo el dirigente.
Advirtió que el incumplimiento de esos compromisos, sumado a las responsabilidades del nivel central, podrían generar retrasos en la ejecución del proyecto, además lamentó el poco interés de las autoridades locales.
A ello se suma que desde el nivel central debieron iniciar hasta tres consultorías, pero ello tampoco se ha cumplido. “No generan ni hacen nada de oficio, todo lo hacen a petición, por eso pedimos al alcalde que nos escuche”, agregó.

