La Red de Salud de Azángaro y la Municipalidad Provincial realizaron un operativo inopinado en el mercado Vilca Plaza de Azángaro. La intervención respondió a denuncias ciudadanas sobre presuntas anomalías en el expendio de carnes rojas. Personal de fiscalización y salud ambiental verificaron los stands del centro de abastos.
Los equipos revisaron la carne de alpaca y cordero para descartar la presencia de sarcocistosis, conocida como triquina. También inspeccionaron las cadenas de frío y las congeladoras de los 15 establecimientos intervenidos. Se evaluó tanto a vendedores de carnes rojas como de pollo.
“Hemos encontrado un trozo de pollo en estado de descomposición y será llevado al relleno sanitario”, informó el responsable de Salud Ambiental del hospital. “No se halló sarcocistosis ni carne de otros animales en los stands”, agregó. La autoridad recomendó limpieza con hipoclorito de sodio a los comerciantes.
Operativo continuará para prevenir daños a la salud de consumidores
La sarcocistosis no bien cocida causa náuseas, vómitos, dolores abdominales y calambres musculares. El personal de salud advirtió que estos síntomas pueden llevar al hospital por pérdida de líquidos. La población debe comunicar anomalías al municipio, salud o prefectura.
Se verificó que los frigoríficos se llenan y vacían constantemente, lo que acelera la descomposición. La contaminación cruzada por falta de limpieza adecuada también fue detectada en varios puestos. Las autoridades retuvieron el pollo en mal estado hallado durante el operativo.
Oscar Salas y Rocío Vizcarra, de la Oficina de Salud Ambiental, estuvieron a cargo de la intervención. Los consumidores del mercado Vilca Plaza habían denunciado que se vendía carne de otros animales. En esta ocasión no se encontraron esos productos, pero los operativos continuarán.



