Lourdes Cosio Reyes, consultora legal del proyecto de construcción de la represa Huajchani, informó sobre el progreso y los retos en la adquisición de terrenos necesarios para la ejecución de la obra.
En un avance del 90%, se logró la liberación de terrenos de cuatro comunidades campesinas. Sin embargo, surgen complicaciones con un área de 73 hectáreas, ya que, aunque se pensaba que la comunidad de Chijos Bajos era la propietaria, tres personas afirmaron ser los dueños el mes pasado.
«Esta área está dividida en cuatro predios, de los cuales la comunidad tiene una parte menor. Se necesitan trámites registrales para sanearlos y trabajar directamente con los posesionarios no inscritos en registros públicos», explicó Reyes.
Las conversaciones con las comunidades Picotani y Canu Canu enfrentan obstáculos, y la abogada enfatizó la importancia de abordar los desafíos para llegar a acuerdos beneficiosos que permitan la ejecución del proyecto Huajchani.
Reyes destacó la relevancia del proyecto para reducir la contaminación ambiental causada por la minería ilegal y salvar la cuenca Ramis y el lago Titicaca, en beneficio de la salud de la población. Sin embargo, reconoció la dificultad de persuadir a las personas para vender sus terrenos, subrayando la necesidad de concientización en un proceso que puede llevar meses o incluso años. La consultora tiene tres meses más para concluir este proceso.
