Un cierre prolongado de más de una hora en el sector Mataro Grande, por trabajos de reasfaltado en la carretera Juliaca-Azángaro, generó indignación entre pasajeros varados en ambos sentidos de la vía regional.
La empresa ejecutora de la obra bloqueó la vía en ambos carriles durante las labores, sin informar con anticipación a los viajeros, quienes desconocían el cierre y se encontraron detenidos con largas colas de vehículos.
Un ciudadano llegado desde Lima, que se dirigía al sepelio de su madre, expresó su malestar: «No todo el mundo están viajando porque quieren, hay gente que quiere llegar temprano a su destino».
Impacto en fechas clave y exigencias ciudadanas
El cierre coincidió con un día antes del Día de la Madre, fecha de alta demanda en rutas regionales, afectando a viajeros con motivos urgentes, entre ellos personas que retornaban a sus comunidades para actividades agrícolas de cosecha.
El impacto alcanzó a trabajadores del campo y familiares en tránsito, quienes exigen a la empresa ejecutora evitar cierres prolongados y coordinar mejor los horarios de restricción en esta importante vía de la región Puno.
Los pasajeros pidieron que los tiempos de cierre se reduzcan al mínimo posible y que la entidad responsable informe con mayor insistencia y anticipación sobre las interrupciones programadas en la carretera Interoceánica, tramo Juliaca-Azángaro.
