El cáncer de cuello uterino, una enfermedad prevenible, afecta principalmente a mujeres en provincias debido a la falta de vacunación contra el virus que lo causa, según Guido Gutiérrez Mamani, médico internista del Hospital Carlos Monge Medrano. Esta situación, que él califica como una «vergüenza de los países abandonados», contrasta con la realidad de Lima, donde la vacunación ha reducido significativamente el riesgo de transmisión.
Gutiérrez Mamani explica que el virus causante de este cáncer se transmite del varón a la mujer. En las zonas rurales, la falta de acceso a vacunas deja a las mujeres desprotegidas y vulnerables, lo que facilita la aparición de la enfermedad. Esta desigualdad en la incidencia del cáncer entre Lima y provincias subraya la necesidad urgente de garantizar la vacunación en todo el país.
El médico señala que, en muchas comunidades rurales, las poblaciones no solo carecen de vacunas, sino que desconocen su existencia. Esta desprotección convierte a estas zonas en focos de contagio, donde el virus se propaga sin control, aumentando el riesgo de cáncer de cuello uterino, una enfermedad prácticamente erradicada en países desarrollados.
Las declaraciones de Gutiérrez Mamani revelan una profunda desigualdad en el acceso a la salud en el Perú. Mientras las grandes ciudades avanzan en la prevención del cáncer de cuello uterino, las zonas rurales permanecen desatendidas, dejando a miles de mujeres en situación de alta vulnerabilidad frente a una enfermedad que podría evitarse con medidas adecuadas.
