La Catedral de Puno, enfrenta un rápido deterioro debido a factores climáticos y humanos. Construida principalmente con piedra arenisca, que es susceptible a la erosión, la estructura sufre daños por la lluvia y el granizo, especialmente en su base y zócalo, según el arquitecto Hugo Zea Giraldo.
En una entrevista con Razón Libre de Pachamama Radio, Zea Giraldo destacó la urgente necesidad de realizar un estudio y restauración del templo. La situación se agrava por el uso inadecuado de los alrededores como urinario público durante festividades, lo que acelera el desgaste de la piedra. Además, la presencia de un canal de agua cercano podría estar causando filtraciones.
Un aspecto relevante de la catedral es su cripta subterránea, que parece estar inundada y alberga restos de obispos y personajes notables. En el pasado, se han observado esqueletos flotando en este espacio, indicando que se utilizó históricamente como lugar de enterramiento y posible refugio, explicó el arquitecto.
Se especula sobre la existencia de un pasadizo secreto que conectaría la cripta de la catedral con el sótano de la Casa Conde de Lemos, ubicada en la calle Deústua. De confirmarse esta conexión, podría aportar información valiosa sobre la historia y la arquitectura del lugar, subrayó Zea Giraldo, enfatizando la importancia de investigar y preservar el patrimonio cultural de Puno.
