Impactantes imágenes muestran a cinco mujeres puneñas siendo maltratadas por la Policía Nacional del Perú (PNP) durante el paro nacional iniciado el 14 de mayo en la ciudad de Lima. Las imágenes revelan cómo las mujeres se resisten a abandonar la plaza San Martín, donde realizaban una protesta pacífica.
Al llegar los efectivos policiales, actuaron de forma agresiva, golpeando y arrastrando a las mujeres fuera de la plaza. Este hecho ha sido calificado como discriminatorio y abusivo por parte de los efectivos. Las mujeres, oriundas de la región de Puno, realizaban su manifestación de forma pacífica con pancartas y arengas, sin causar destrozos.

En el marco del paro nacional, la Policía intentó desalojar a los manifestantes con gas pimienta y agresiones, especialmente contra mujeres aymaras, pero no lograron sacarlas. “La plaza es del pueblo”, fue la consigna que resistió.
El paro fue convocado por gremios y organizaciones sociales a nivel nacional, exigiendo acciones concretas del régimen para poder ejercer el derecho ciudadano a vivir y trabajar en paz y seguridad. El hecho ocurrió en la plaza San Martín en la Ciudad de Lima, donde las mujeres reclamaban sus derechos con determinación y valentía.

“La plaza es del pueblo”, gritaban las manifestantes mientras resistían el desalojo. Este lema se convirtió en un símbolo de su lucha y resistencia contra la opresión policial. Las mujeres, vestidas con sus trajes tradicionales, se mantuvieron firmes en su protesta, a pesar de los intentos de la policía por dispersarlas.
“No nos iremos hasta que se escuchen nuestras demandas”, declaró una de las manifestantes, reflejando el espíritu de lucha y unidad del grupo.

El paro nacional ha sido convocado por diversos gremios y organizaciones sociales que exigen al gobierno acciones concretas para garantizar el derecho a vivir y trabajar en paz y seguridad. Las manifestaciones se han extendido por todo el país, pero el incidente en la plaza San Martín ha captado la atención nacional e internacional debido a la violencia ejercida contra las mujeres.
“Exigimos justicia y respeto por nuestros derechos”, declaró una de las líderes del movimiento, subrayando la necesidad de un cambio en las políticas gubernamentales.

El hecho ocurrió en la plaza San Martín, un lugar emblemático en la Ciudad de Lima, donde las manifestantes habían acudido para hacer escuchar sus voces. La policía, sin embargo, respondió con fuerza excesiva, utilizando gas pimienta y golpes para dispersar a la multitud.

“Nos trataron como criminales, solo por exigir nuestros derechos”, comentó una de las mujeres afectadas, destacando la brutalidad del operativo policial. Las imágenes del incidente han circulado ampliamente en redes sociales, generando indignación y solidaridad con las manifestantes.

Todos los santos, como ellas se refieren a sus compañeros caídos, son un recordatorio de la lucha constante por la justicia y la igualdad. Las mujeres puneñas, con su valentía y determinación, han puesto en evidencia las injusticias y abusos que enfrentan las comunidades indígenas en el Perú. Su lucha continúa, y su mensaje resuena en todo el país, inspirando a otros a unirse en la demanda de un futuro más justo y equitativo.
