La investigación fiscal sobre Dina Boluarte da un giro y se centra su eje en el cirujano Mario Cavani, cuyos presuntos acuerdos con el gobierno podrían revelar delitos de tráfico de influencias, los correos filtrados detallan cómo allegados a Cavani fueron designados en EsSalud, mientras su clínica emitía cartas notariales exigiendo pagos atrasados por la cirugía de la mandataria.
Audios atribuidos a una exasistente presidencial mencionan una «rinoplastía con liposucción facial» realizada por Cavani, contradiciendo la versión oficial de una intervención médica. El abogado Julio Rodríguez insiste en que la fiscalía debe verificar la autenticidad de las grabaciones y documentos antes de avanzar.
Cavani no ha desmentido los audios, aunque su silencio sigue recomendaciones legales. Si se confirma que omitió informar la incapacidad postoperatoria de Boluarte, podría ser cómplice por encubrir el abandono de cargo, según el Código Penal peruano.
Vinculaciones estatales y conflictos de interés
La designación de una médica en EsSalud, vinculada a Cavani, genera sospechas de negociación incompatible. Su hoja de vida omitió trabajar previamente con el cirujano, lo que, según Rodríguez, podría indicar coordinación encubierta si se prueba su nexo con la presidencia.
La clínica Cavani posee registros quirúrgicos clave, como el tiempo de anestesia y recuperación de Boluarte. Estos datos determinarían si la mandataria estuvo incapacitada sin notificar al Congreso, un hecho crucial para la fiscalía.
Cavani enfrenta presión para convertirse en colaborador eficaz, revelando detalles de la cirugía a cambio de beneficios legales. Su posible testimonio podría exponer si hubo intercambio de favores con el gobierno, según analistas jurídicos.
La exasistente de Boluarte, testigo clave, reside en Miami, complicando su declaración. Rodríguez afirma que su testimonio es vital para confirmar si Cavani manejó agendas paralelas, aunque requiere peritajes técnicos para validar su credibilidad.
El caso tensiona la ética médica: Cavani no está obligado a revelar procedimientos de pacientes, pero si negoció influencias, su rol trasciende lo profesional y lo sitúa en un escándalo político sin precedentes.