El colegio San Salvador de Alto Puno celebra ocho años con un nivel académico notable pese a carencias en infraestructura, señala el director Rolando Bernedo, quien destaca que atiende a estudiantes de entornos humildes y se ha consolidado como un referente en la región.
Rolando Bernedo recuerda que eligió este colegio tras un concurso de directores, prefiriendo este centro humilde sobre cargos en grandes unidades de Puno, marcando un compromiso con la educación local desde el inicio de su gestión.
La institución comenzó en un cuarto alquilado, albergando solo tres alumnos y a Bernedo como único docente. Este inicio pequeño reflejó las limitaciones y la necesidad de un espacio propio para crecer.
Durante cuatro o cinco años, el colegio funcionó en diferentes casas particulares. La municipalidad del centro poblado pagaba alquileres de 300 soles mensuales, pero el apoyo económico resultaba inestable y dependía de la voluntad de los regidores.
Conseguir el presupuesto fue difícil. El director debía solicitarlo semestre a semestre en cada concejo municipal, sin la seguridad de que los regidores aprobasen el gasto para mantener el funcionamiento, convirtiendo la gestión en un reto constante.
Cerca del cuarto año, el colegio logró trasladarse a un ambiente en el antiguo local del municipio, un espacio más adecuado que las casas particulares, que no contaban con las condiciones necesarias para un buen proceso pedagógico.
Luego, el plantel gestionó tres aulas prefabricadas en desuso en Huacullani. El gobierno regional apoyó con el traslado, alquilando dos tráileres para transportar estas estructuras al colegio y así mejorar el espacio educativo.
Después recibieron dos aulas prefabricadas adicionales, que originalmente iban para otro centro inicial, pero problemas con el terreno allí permitieron que el colegio San Salvador las aprovechara para ampliar ambientes.
Sin embargo, la comodidad no es total. El nuevo local, cuya entrega se esperaba para mayo y después julio, ahora prevén que concluya en septiembre, con un 60% de avance en la construcción.
Desde su segundo año, el colegio empezó a destacar. Ganó cuatro de ocho concursos oficiales del Ministerio de Educación, mostrando un esfuerzo constante para superar las limitaciones y fortalecer su calidad educativa.
El plantel logró el segundo lugar regional y duodécimo a nivel nacional en evaluaciones censales, mérito considerable dado que atiende a estudiantes en situación de extrema pobreza y con recursos limitados.
El éxito se apoya en un proyecto innovador con horario extendido por las tardes para reforzar aprendizajes. Esta iniciativa voluntaria involucró a docentes y a padres que autofinanciaron materiales, apoyando a los estudiantes.
El director Bernedo resaltó la colaboración de la comunidad educativa, que se comprometió con la educación mediante el esfuerzo conjunto de voluntarios y familias, elemento clave para el avance académico del colegio.
En su octavo aniversario, el colegio recibe un nuevo local del gobierno regional, un paso importante para mejorar las condiciones físicas, con avances significativos en infraestructura para el futuro de sus estudiantes.
Además, el alcalde de Alto Puno, Miler Paul Aedo Jallo, entregó cuarenta instrumentos musicales para la banda escolar, fortaleciendo la formación artística y cultural dentro del colegio, complementando el crecimiento académico.

