El presidente del Consejo Regional de Puno, Elvis Augusto Aliaga Payehuanca, gastó más de 15 mil 600 soles en cuatro fiscalizaciones a instituciones públicas de Huancané y Moho durante el primer trimestre de 2025. Sin embargo, los informes presentados revelan que los problemas detectados como la falta de médicos, medicinas e infraestructuras en mal estado siguen sin resolverse.
Según información de la Contraloría, en la Red de Salud Huancané y en los establecimientos de Moho y Conima, Aliaga Payehuanca invirtió más de 10 mil soles para supervisar el funcionamiento de los servicios. Allí, su equipo confirmó que varios puestos de salud operan sin personal médico permanente, sin medicamentos básicos como el paracetamol y en infraestructuras deterioradas.
En la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) Moho, el consejero gastó más de 3 mil 500 soles en dos fiscalizaciones. Los resultados solo arrojaron informes con presuntas irregularidades administrativas, pero no se registraron denuncias formales ni seguimiento ante las autoridades competentes.
Lo mismo ocurrió en la Microred de Salud de Moho y Conima, donde se emplearon más de 2 mil soles en supervisión, sin que las observaciones hayan trascendido más allá del papel.
Durante las visitas, el equipo de Aliaga Payehuanca también identificó fallas graves en la gestión de la Red de Salud Huancané. Documentos no estaban disponibles, las normas de tesorería no se cumplían y no había responsables presentes para explicar las deficiencias.
Además, se detectó que el personal de salud, en algunos casos, tuvo que cubrir con sus propios recursos el mantenimiento de ambulancias y servicios básicos, debido a la falta de presupuesto asignado.
A pesar de los hallazgos, las irregularidades reportadas no han sido elevadas a instancias como el Ministerio Público para su investigación. Los informes elaborados con fondos públicos se quedaron en alertas escritas, sin que se hayan tomado medidas para corregir las fallas o sancionar a los responsables.
