Yanet Jiménez Sanga, de 35 años, murió en el Hospital Regional Manuel Núñez Butrón, tras sufrir una golpiza que su conviviente, Mauro Córdoba Jiménez, de 39 años, le habría propinado en su domicilio de Juli, este ultimo fin de semana, luego de asistir a un evento social, la victima deja en la orfandad a 02 menores de edad.
La pareja asistió a una fiesta comunal en su lugar natal; al volver a su vivienda, el agresor la golpeó con piedra y escoba durante casi dos horas, según relato la madre de la víctima.
«Estoy muriendo, vente, apúrate», le dijo Yanet Jiménez a su madre por teléfono, poco antes de ser hallada inconsciente en su vivienda, con hematomas en la cabeza y el rostro ensangrentado, según el testimonio familiar.
Historial de violencia y consecuencias familiares
Familiares señalan que los maltratos eran recurrentes desde hacía cerca de 16 años, con agresiones físicas y verbales motivadas por celos, principalmente cuando el conviviente consumía alcohol, según la madre de la víctima.
La víctima deja a sus dos hijos sin sustento económico; la abuela, único familiar disponible, asumirá su cuidado y solicita apoyo estatal, ante la ausencia de otros ingresos para la familia.
La víctima deja en la orfandad a dos menores, de 17 y 10 años; la abuela asumirá la crianza y pide justicia ante las autoridades de Puno, para que el caso no quede en la impunidad.
Proceso judicial y respuesta institucional
La familia denunció el hecho la misma noche del ataque; el presunto agresor fue capturado el sábado, tras intentar huir de la casa de sus padres, lugar en donde se escondía tras el fatal hecho, y permanece detenido en el puesto policial de Juli, a la espera de audiencia.
Representantes del Ministerio de la Mujer acudieron al hospital y ofrecieron apoyo legal y psicológico a la familia, según confirmó la madre de la víctima durante la entrevista con Pachamama Radio.
La denuncia inicial enfrentó demoras, pues la policía no contaba con equipos completos esa noche; el acusado, además, trato de construir otra versión, indicando que la hoy difunta, habría sufrido un accidente de tránsito, versión desmentida por la propia familia de la víctima.
Desafíos pendientes y próximos pasos
A diferencia de anteriores episodios de violencia, que la familia toleró durante años, este último ataque derivó en la muerte de la víctima, marcando un desenlace fatal e irreversible.
Entre los desafíos persisten la falta de recursos económicos para los menores huérfanos, además de la necesidad de una respuesta judicial ágil que garantice la prisión preventiva del acusado.
La audiencia para definir la prisión preventiva se realizará este martes en Puno; la familia y la comunidad de Juli exigen justicia ante las autoridades, para que el caso no quede en la impunidad.

