La selección peruana no produce delanteros de alto nivel porque no se les dio importancia a las divisiones menores, afirmó Johan Fano, exgoleador de la bicolor, la culpa recae en la federación y los clubes, sentenció con dureza.
El problema se agrava, según Fano, al priorizar la contratación de hasta siete extranjeros por equipo y traer técnicos foráneos sin capacidad formadora, lo que le quita oportunidades a los jóvenes talentos peruanos.
“Hoy estamos más enfatizados en entrenar y no formar, porque a los 12 años creen que el técnico extranjero que habla de coberturas confunde al chico”, explicó el exdelantero. Al jugador hay que fundamentarlo técnicamente, recalcó.
Formadores, el eslabón perdido en los clubes
Fano recordó que cracks como Maestri y Mendoza fueron formados por Alberto Gallardo en Cristal, mientras que Paolo Guerrero tuvo de mentor al mundialista Gerd Müller en el Bayern. Un formador marca la diferencia desde los 14 años, subrayó.
El exgoleador reveló que, pese a sus estudios y propuestas, ningún club ni la federación lo han convocado para dirigir la preparación específica de delanteros. La indiferencia institucional mata el desarrollo del nueve, lamentó.
“El dirigente peruano se le cae la baba cuando escucha un técnico de afuera, pero no apuesta por lo nuestro”, disparó Fano, añadiendo que al formador se le paga un sencillo y está al fondo de la pirámide.
Un modelo fracasado sin política de Estado
El exseleccionado detalló que un futbolista de élite requiere un trabajo integral que combine técnica, nutrición, psicología y descanso adecuado. Sin una política deportiva estatal que apoye con infraestructura, el esfuerzo es estéril.
“Tú no le puedes exigir a un niño un entrenamiento de dos horas si no tiene nada en el estómago”, cuestionó Fano, quien comparó el modelo peruano con las Casas Hogar de Colombia. Allá nutren, educan y hospedan a los talentos, ejemplificó.
El nueve de la selección proyectó que Perú seguirá fracasando en los sudamericanos juveniles, donde los agentes compran jugadores, si no se cambia el chip. Ningún veedor mira equipos que reciben 14 goles y no pasan de fase, concluyó.



