Una comerciante resultó herida de bala en la cabeza tras un asalto perpetrado por dos sujetos en una motocicleta lineal. El violento hecho ocurrió cerca del mediodía en la cuadra 11 de la avenida Infancia, en el distrito de San Miguel, provincia de San Román. La víctima fue trasladada de emergencia al hospital Carlos Monge Medrano.
La mujer atendía su pequeña tienda de frutas y golosinas cuando fue sorprendida por los criminales. “Saca la plata, saca la plata, le ha dicho este señor”, relató un familiar testigo del atraco. El forcejeo dentro del local culminó con un único disparo que impactó en la cabeza de la comerciante.
El pariente describió la angustia del momento al escuchar la detonación. “De la cabeza de acá está saliendo sangre”, afirmó mientras señalaba la zona del impacto. Los vecinos acudieron de inmediato para auxiliar a la herida y pedir ayuda a las autoridades. La escena quedó marcada por abundantes manchas de sangre en el piso.
Los asaltantes escaparon a toda velocidad por la avenida Infancia con rumbo desconocido. “La moto se ha dado a la fuga, yo quería agarrarlo”, lamentó el entrevistado, quien intentó perseguirlos sin éxito debido a una lesión en el pie. La rápida huida impidió una captura inmediata de los responsables.
La Policía Nacional acordonó la zona para buscar el casquillo de bala y recolectar evidencias. El familiar denunció que la delincuencia es imparable en la ciudad. “A esa rata no se le pensaba. Mucha delincuencia, caballero”, expresó con indignación. Los agentes interrogaron a los residentes para reconstruir la secuencia del crimen.
Los efectivos del orden solicitaron las grabaciones de dos cámaras de vigilancia instaladas en un inmueble cercano. Estos dispositivos apuntaban directamente a la puerta del negocio y podrían haber registrado el rostro de los agresores o la placa vehicular. La fiscalía también llegó al punto para verificar los indicios del caso.
El testigo principal identificó a la víctima como su hermana y negó que tuviera grandes sumas de dinero. “Ese producto es lo que se va a ganar. ¿Tendría cincuenta o treinta? Eso no se puede tener”, calculó. Las autoridades presumen que los delincuentes ya habían vigilado a la comerciante y esperaron el momento oportuno para atacarla.

