Una persona con discapacidad denunció este miércoles que las rampas del proyecto de ejecución de la Plaza de Armas de Juliaca no cumplen las normas de accesibilidad. Celso Gutiérrez exigió a la Municipalidad Provincial de San Román corregir las edificaciones que calificó como “una trampa mortal”.
Peligro
El denunciante detalló que las rampas en inmediaciones del municipio presentan medidas incorrectas y rejas peligrosas. “Han hecho una rampa muy corta, la banda de la silla se atora en esas parrillas”, explicó Gutiérrez. Las estructuras carecen de la caída adecuada y las distancias no respetan el diseño normativo.
Los problemas se extienden a calles principales como Huáscar y Salaverry. “Ni una rampa está bien”, afirmó el ciudadano. La construcción actual contrasta con la gestión del exalcalde Miguel Ramos. “Parece que ha tenido buenos asesores, buenos ingenieros”, recordó Gutiérrez sobre esa administración anterior.
Exclusión
El ciudadano reveló que el servicio de transporte urbano ignora a las personas con discapacidad. “No nos recoge, tienes que hacerle pelea para que te recojan”, lamentó. Los vehículos tampoco cuentan con acondicionamiento para sillas de ruedas. La movilidad se convierte en un desafío diario.
Gutiérrez intentó ingresar al palacio municipal para verificar el avance de la obra. “Quiero entrar al municipio y no puedo”, relató. El cierre perimetral le obliga a dar vueltas extensas. El plazo de culminación previsto para mayo o junio ya venció y los trabajos continúan sin fecha cierta.
Indiferencia
La Omaped, oficina municipal para discapacitados, recibe duras críticas por su inacción. “Deberían estar atrás de nosotros, por algo están en Omaped”, reclamó Gutiérrez. El ciudadano señaló que sus reclamos previos obtuvieron como respuesta que “así ya está hecho” y nadie modifica los proyectos.
El único ejemplo positivo mencionado fue la obra del Gobierno Regional en la avenida Andrés Avelino Cáceres. “Ese sí cumple las normas, están perfectos”, destacó el denunciante. Recomendó a los ingenieros municipales replicar ese estándar, pero afirmó que su opinión “no vale” para las autoridades actuales.
Dignidad
Gutiérrez cerró su intervención con un llamado a la inclusión desde la ciudadanía. “Quiero que piensen en nosotros, también somos contribuyentes”, expresó. Exigió igualdad de trato para residentes y turistas con discapacidad. La obra de S/6.6 millones mantiene retrasos visibles y rampas que multiplican los riesgos.



