La Dirección Ejecutiva de Epidemiología de la Dirección Regional de Salud Puno emitió la alerta epidemiológica AE-N°004-2026, ante el incremento nacional de brotes de enfermedad mano, pie y boca, para fortalecer la vigilancia en establecimientos de salud e instituciones educativas de la región.
La DIRESA Puno precisó que la enfermedad, causada por Coxsackie virus A16 y Enterovirus 71, se transmite por contacto directo con secreciones respiratorias, saliva, líquido vesicular, heces y superficies contaminadas, con un periodo de incubación de 3 a 6 días.
El médico cirujano Fredy S. Passara Zevallos, director ejecutivo de Epidemiología, señaló que «la alta transmisibilidad de la enfermedad, la movilidad poblacional y la interacción escolar hacen necesario fortalecer las medidas preventivas en toda la región».
Situación nacional y riesgo regional
Durante las últimas semanas epidemiológicas de 2026, regiones como Cusco, Moquegua y Lima Metropolitana reportaron brotes de EMPB, principalmente en instituciones educativas de nivel inicial, elevando la alerta sanitaria nacional.
A la fecha, la DIRESA Puno no ha confirmado casos ni brotes en el ámbito regional; sin embargo, la movilidad poblacional entre Puno y las regiones afectadas representa un riesgo latente de introducción de la enfermedad.
El documento oficial, firmado el 6 de mayo de 2026, establece que los establecimientos de salud deben notificar de forma inmediata todo caso probable o brote al sistema de vigilancia epidemiológica, y realizar seguimiento de contactos ante cualquier identificación de casos.
Definiciones clínicas y medidas de control
La alerta define como caso probable a todo menor que presente fiebre, malestar general, odinofagia, úlceras en la mucosa oral y lesiones vesiculares en palmas y plantas, según los criterios clínicos establecidos por la DIRESA.
La confirmación diagnóstica se realiza mediante evaluación clínica, aunque se podrá tomar muestras de heces para identificar enterovirus y determinar el agente causal del brote; la investigación del caso índice debe cubrir un periodo de transmisibilidad de 7 a 10 días.
Las instituciones educativas deberán reforzar el lavado frecuente de manos, la desinfección de superficies y juguetes, y comunicar de inmediato al establecimiento de salud de su jurisdicción ante la identificación de casos sospechosos o conglomerados.

