Pedro Quispe Quisocala, dirigente destacado, arremetió contra la decisión del Congreso de incrementar en un 15% las remuneraciones y gratificaciones de los legisladores y trabajadores parlamentarios. Consideró esta medida como «una cachetada a la pobreza» en medio de la recesión económica.
Enfatizó que cada congresista representa un costo de 50 mil soles mensuales para el país, contrastando esta cifra con el mínimo vital de 1025 soles con el que muchos peruanos subsisten. Quispe llamó a mantener las protestas exigiendo el cierre del actual Congreso, al que acusó de «robarse al país».
Además, rechazó de manera contundente la propuesta de ampliar la edad de jubilación a 75 años, argumentando que esta iniciativa busca privar de empleo a los jóvenes. Exhortó a que se retire este proyecto por considerarlo inconstitucional.
Quispe afirmó que estos proyectos reflejan una alianza entre el Congreso y el Ejecutivo en detrimento de los intereses del pueblo. Convocó a la ciudadanía a movilizarse para detener estos actos que considera atropellos a la sociedad.

