El ingeniero Norman Beltrán Castañón cuestiona las recientes actividades en la Universidad Nacional del Altiplano de Puno, donde considera que las actuales autoridades priorizan el espectáculo sobre la verdadera innovación académica, lo cual genera profunda preocupación en la institución durante este proceso de elecciones para nuevas autoridades.
El profesional sostiene que el robot presentado en la inauguración del supuesto edificio inteligente carece de valor tecnológico real, afirmando que «un robot que solo repite un discurso grabado no va a transformar nuestra universidad», puesto que dicho proyecto pudo ser desarrollado por estudiantes propios.
Beltrán Castañón lamenta la falta de apoyo a la investigación y a la capacidad técnica local, señalando que los talentosos alumnos de ingeniería electrónica, mecánica eléctrica o sistemas pudieron liderar estos proyectos mediante alianzas estratégicas, pero las autoridades actuales prefirieron mostrar una imagen superficial.
El también doctor en Ingeniería de Producción por la UNSA Arequipa expone que el supuesto edificio inteligente carece de estándares de eficiencia energética o gestión de riesgos, cuestionando si la infraestructura realmente optimiza el consumo de recursos o soluciona los problemas de tráfico vehicular en la avenida del Sol y las zonas circundantes.
El ingeniero detalla que la verdadera tecnología debe mejorar la educación y resolver problemas regionales, no convertirse en un simple adorno, por lo cual expresa que «la verdadera innovación es usar la tecnología para fortalecer esa investigación que nos falta» dentro de nuestra casa superior de estudios.
La autoridad universitaria enfrentó un bochornoso escenario la misma noche de la inauguración, cuando se produjeron enfrentamientos entre docentes, situación que evidencia una pelea de intereses personales, lo cual daña gravemente la imagen institucional ante toda la sociedad puneña y el país entero.
Norman Beltrán Castañón afirma finalmente que la universidad necesita un cambio de rumbo urgente, demandando nuevas autoridades con visión tecnológica real, ética profesional y compromiso, pues «la universidad no necesita show, la universidad necesita rumbo» para asegurar el futuro de los estudiantes y el desarrollo regional.
