La abogada y especialista en conflictividad social, Yorka Gamarra, advierte un panorama sombrío para el 2024 en el país. Sostiene que la alianza entre el Poder Ejecutivo y Legislativo, iniciada en 2023, se consolidará este año y asegura que ambos poderes dependen uno del otro para subsistir, a pesar de sus diferencias.
En entrevista con Razón Libre de Pachamama radio, señaló que, a pesar de las multitudinarias marchas en regiones como Puno, Ayacucho, Cusco y Apurímac en el 2023, tras los episodios violentos que dejaron víctimas mortales, no se han registrado movilizaciones contundentes de la ciudadanía. La población no ha logrado hacerse escuchar frente a la alianza de poderes que avanza sin control.
Si bien existe tensión entre Ejecutivo y Legislativo, ambos saben que dependen uno del otro para mantenerse, señaló. La destitución de la fiscal Patricia Benavides deja coja a la Fiscalía, el tercer integrante de esta alianza. Por ello, será clave la independencia del Ministerio Público y la vigilancia ciudadana, agregó.
Ante la falta de representantes de los ciudadanos en el Congreso, se requiere una participación más activa y pacífica de la población. De no ser así, con las actuales condiciones, la crisis e inestabilidad política se mantendrían en 2024, dijo la también periodista.
Ahora el Congreso tiene el objetivo es destituir a los integrantes de la Junta Nacional de Justicia para nombrar a nuevos miembros afines a sus intereses, advirtió Gamarra.
Si se logra este objetivo, la Junta elegirá a los jefes de los órganos electorales del país. Esto permitiría manejar los siguientes procesos electorales y consolidar un régimen cerrado que vaya más allá del actual gobierno, dijo.
El riesgo es que esta alianza no permita la participación de nuevas opciones políticas en las elecciones. Si participan, los órganos electorales estarían controlados para favorecer la consolidación de un régimen no favorable a la población y la democracia, indicó.


