El expresidente de la República, Alejandro Toledo Manrique, podría morir en prisión de confirmarse las acusaciones que pesan en su contra y mientras el proceso avance, pasará internado en el penal de Barbadillo, junto a los exmandatarios Alberto Fujimori y Pedro Castillo, pues ya pesa contra él una medida de prisión preventiva.
Así lo indicó el expresidente de la Asociación de Abogados de la provincia de San Román, Augusto Condori Quispe, quien a la vez expresó que el exmandatario viene siendo investigado por el caso Odebrecht, pues se le acusa de haber recibido más de 30 millones de soles por la carretera Interoceánica y por el que se le inició una investigación por los delitos de lavado de activos, tráfico de influencias y colusión agravada.
Explicó que la investigación fue aperturada en el año 2013 y en 2017 se solicitó su extradición al Perú; y tras constantes recursos presentados, finalmente el exmandatario llegó al Perú para ser recluido mientras se define su situación legal.
“Ya existe una acusación fiscal, entonces es casi seguro que se le va a condenar, ahora estamos en la etapa de control y la pena efectiva que se le impondría sería no menor de 25 años, al ser delitos graves por los que viene siendo investigado”, expresó Condori Quispe.
Finalmente, no descartó que el exmandatario solicite la revocatoria de su prisión a prisión domiciliaria, dado su estado de salud y edad, pues ya tiene 77 años, pero lo seguro es que viene recién la etapa donde se sabrá si es sentenciado o absuelto.
Cabe indicar que el expresidente Alejandro Toledo ayer en la noche (domingo) fue trasladado en helicóptero al penal de Barbadillo, ubicado en el distrito limeño de Ate, desde el Cuartel Los Cibeles, en el Rímac.
