El 11 de diciembre de 2022, tras cuatro días de la asunción de Dina Boluarte como presidenta, fueron asesinados dos jóvenes en Andahuaylas (Apurímac). El padre de uno de ellos, llegó a Juliaca junto a otras comitivas y recordó cómo su hijo fue asesinado con un disparo en la cabeza. Así como él, los familiares de los muertos en Ayacucho y otras regiones, siguen clamando por justicia.
“Nuestros hijos fueron asesinados. Mi hijo ha muerto en el aeropuerto de Huancabamba, le han disparado y destrozado la cabeza, como si fuera un animal lo han matado”, declaró Dany Quispe, padre de Romario Quispe.
Junto a los deudos de las decenas de víctimas que llegaron a Juliaca, Germán Sañudo, padre de Josué Sañudo, asesinado junto a otras nueve personas en Ayacucho, recordó que en un solo día, este gobierno mató a 10 personas y dejó a más de 60 heridos.
“Volveremos a nuestra tierra con la memoria en alto y en busca de justicia, a mi hijo le han disparado en el pecho y le han destrozado el pulmón, eso indigna, porque el gobierno dice que los muertos se mataron entre ellos y eso es falso”, dijo.
A través de Pachamama radio, sostuvo que las pruebas son contundentes, pero pese a ello, no hay ningún tipo de avance en las investigaciones, lo peor es que trasladaron las carpetas fiscales a Lima.
Germán, recuerda a su hijo de 31 años, como un joven trabajador que prácticamente se hacía cargo de él y de su madre, dos adultos mayores, que ahora han quedado solos y con un dolor que no cesa.
