Funcionarios y trabajadores de la Dirección Regional de Salud de Puno (Diresa Puno) no están presentando sus declaraciones juradas de ingresos y bienes como lo exige la ley, según informe reciente de la Contraloría emitido 1 de setiembre
El reporte, identificado con el número 022-2025-OCI/0670-SOO, señala que varios servidores públicos de la Diresa Puno incumplen los plazos para declarar sus ingresos y propiedades.
Esta obligación es fundamental para evitar conflictos de interés y garantizar que los funcionarios actúen con honestidad. Sin estas declaraciones, no hay forma de saber si sus bienes coinciden con sus sueldos o si existen indicios de enriquecimiento irregular.
La Oficina de Control Interno (OCI) de la Diresa Puno realizó una orientación de oficio para verificar el cumplimiento de esta norma. El resultado fue claro: no todos están cumpliendo. La falta de estas declaraciones no solo viola la ley, sino que también debilita la confianza de la población en una institución que maneja fondos destinados a la salud de miles de puneños.
Las declaraciones juradas son un mecanismo para prevenir la corrupción. Permiten comparar si los ingresos de un funcionario coinciden con su patrimonio y detectar posibles irregularidades. Cuando no se presentan, se oculta información que debería estar disponible para cualquier ciudadano que quiera fiscalizar.
La normativa establece plazos específicos para que los servidores públicos declaren sus bienes y rentas. Sin embargo, en la Diresa Puno, algunos no lo hacen a tiempo, y otros directamente no lo presentan. Esto impide que la población conozca si quienes toman decisiones en salud actúan con transparencia o si hay algo que ocultar.
La Diresa Puno debe garantizar que todos sus funcionarios regularicen su situación en el menor tiempo posible. De lo contrario, podrían enfrentarse a acciones disciplinarias o incluso a investigaciones más profundas.

