La crecida del río Suches en Huancané ha dejado una situación crítica. El alcalde del centro poblado de Ancasaya en Cojata, Juan Eudes Barreda Mamani, informó sobre el desborde ocurrido ayer por la mañana. Las aguas alcanzaron una altura alarmante de 2,43 metros, impactando directamente a la población local.
Cuarenta familias del centro poblado han sufrido las consecuencias de esta inundación. Los pastizales, sustento principal de los alpaqueros del distrito de Cojata, se encuentran anegados. Se estima que entre 100 y 130 hectáreas han sido afectadas por el desbordamiento del río Suches.
Las comunidades más afectadas se encuentran en la zona de Huatapata, y Huancasaya, con los sectores de Cusipata, Layuni, Cruz Pata, entre otros cercanos. Durante este desborde el nivel del agua llegó a superar los 2 metros 43 centímetros de altura, según el último reporte de las seis de la tarde en coordinación con SENAMI.
Una preocupación adicional para los damnificados es la calidad del agua. El alcalde Barreda Mamani señaló que las aguas que inundan la zona provienen de labores mineras, lo que implica un riesgo de contaminación. Ante esta situación, se ha solicitado ayuda al defensa civil a nivel distrital, provincial y regional.
Desde la mañana de ayer, la población del centro poblado de Río Suches no cuenta con energía eléctrica. Esta falta de suministro dificulta aún más la comunicación, obligando a algunos a recurrir a la señal telefónica boliviana para poder informar sobre la emergencia y solicitar ayuda.
Las autoridades locales, junto con la Autoridad Nacional del Agua (ANA) Huancané y los tenientes gobernadores, han estado monitoreando la situación y evaluando los daños. La prioridad ahora es brindar asistencia a las familias afectadas y atender la emergencia en esta difícil situación.
