Incendios en Calapuja afectan cerca de 3 mil hectáreas y exponen fallas de coordinación y respuesta

Jhon Ccama Lipa reconoció dificultades de coordinación durante la emergencia, mientras el fuego se reactivaba y pobladores intentaban controlarlo sin apoyo suficiente

Pamela Perez Ch.
Pamela Perez Ch. 13/10/2026

Cerca de 3.000 hectáreas de pastos naturales afectados, 65 ovinos y 34 vacunos muertos, además de daños reportados en cultivos y 141 viviendas, forman parte del balance preliminar de los incendios forestales registrados en Calapuja, provincia de Lampa. La emergencia también expuso dificultades de coordinación entre las instituciones responsables de intervenir, luego de que el jefe de la Oficina Regional de Gestión del Riesgo de Desastres y Seguridad, Jhon Ccama Lipa, reconociera que tuvo que llamar al alcalde distrital para conocer la situación y coordinar acciones.

Según explicó el funcionario, el primer incendio fue atendido el sábado por la compañía de bomberos; sin embargo, señaló que faltó articulación con las demás entidades para reforzar las labores de control desde el inicio. El domingo, su oficina tuvo que comunicarse directamente con la autoridad municipal para conocer lo que ocurría en la zona, en momentos en que el fuego continuaba representando un peligro para la población y sus medios de subsistencia.

La respuesta también enfrentó dificultades por la reactivación de las llamas. En el sector Estrella, el fuego volvió a encenderse cuando el personal se preparaba para iniciar la entrega de ayuda humanitaria, por lo que tuvieron que concentrar nuevamente los esfuerzos en proteger las viviendas. Ccama Lipa indicó, además, que en algunos sectores encontraron a pobladores intentando controlar el incendio sin apoyo de las autoridades.

Aunque participaron bomberos, policías, militares y residentes, la intervención deja interrogantes sobre la capacidad de respuesta oportuna y la disponibilidad de recursos para enfrentar incendios de esta magnitud. El jefe regional señaló que se había solicitado a entidades como SERFOR y SERNANP poner a disposición sus equipos para una eventual intervención, pero no detalló qué recursos llegaron a utilizarse durante las primeras horas de la emergencia.

Entre las causas que dificultaron el control del fuego, el funcionario mencionó la falta de lluvias, la vegetación seca y los fuertes vientos de la tarde, condiciones que favorecen la propagación y reactivación de los focos. También advirtió que ciertos restos de vegetación y acumulaciones de estiércol pueden conservar calor y contribuir a que el fuego vuelva a encenderse.

En cuanto a la atención de los afectados, el Gobierno Regional prevé trasladar módulos temporales de vivienda y alimentos. No obstante, el número inicial de personas que se esperaba atender era de aproximadamente 20, mientras continuaba la identificación de las familias perjudicadas. De acuerdo con Ccama Lipa, parte de las 141 viviendas reportadas son construcciones temporales destinadas al pastoreo, por lo que se requiere evaluar las condiciones de cada caso para determinar la ayuda correspondiente.

La magnitud de los daños exige más que intervenciones cuando el fuego ya se ha extendido. Las autoridades deberán precisar por qué la coordinación no se concretó oportunamente, qué recursos estuvieron disponibles durante la emergencia y qué medidas adoptarán para mejorar la prevención y la respuesta ante nuevos incendios forestales en la región.