La Institución Educativa Comercio 32 de Juliaca enfrenta graves problemas tras la demolición de su infraestructura. Según informó el profesor Mateo Paricahua Mamani, docente del plantel, existe poca disposición del residente de obra y el gobierno regional para brindar información sobre los avances del proyecto, valorado en aproximadamente 37 millones.
El docente manifestó que resulta imposible acceder a la zona de construcción para verificar el progreso, señalando que «no hay avance, ni siquiera al 10%». Esta situación genera preocupación ya que el gobernador regional Richard Hancco, quien personalmente «tumbó las aulas», se había comprometido a entregar la obra antes de finalizar su gestión, compromiso que Paniagua considera difícil de cumplir.
Mientras tanto, los estudiantes sufren condiciones deplorables en las aulas de contingencia. Las recientes lluvias torrenciales han inundado los salones debido a errores en el diseño de construcción, que no contempló pendientes adecuadas para el drenaje. «Los niños, los estudiantes estaban en el salón lleno de agua», subrayó Paricahua, quien precisó que este problema se repetirá con cada temporada de lluvias.
El plazo establecido para la entrega del nuevo edificio es de dos años, pero tras tres meses de iniciado el proyecto, los avances son mínimos. «Probablemente esto se arrastre a tres o cuatro tal vez más años y perjudicando enormemente a los estudiantes», advirtió el profesor, quien denunció también la falta de apoyo de las autoridades locales para mejorar siquiera los accesos a las aulas provisionales, actualmente intransitables por acumulación de lodo y agua.
Los problemas se agravan particularmente en la denominada «contingencia dos», ubicada cerca de la circunvalación, donde el acceso es prácticamente imposible debido a la acumulación de agua y lodo. La comunidad educativa ha solicitado reiteradamente al municipio que realice trabajos de lastrado para facilitar el acceso y crear pendientes adecuadas que permitan el normal discurrir del agua.
Paricahua denuncia un «secretismo» preocupante en torno al proyecto, pues las autoridades no especifican detalladamente el porcentaje de avance ni comparten información sobre el desarrollo de la obra. «No tenemos autorización para ingresar», explicó el docente, evidenciando la falta de transparencia que rodea esta importante inversión destinada a mejorar las condiciones educativas de cientos de estudiantes juliqueños.


