El catedrático Boris Espezúa Salmón afirmó que el Estado fracasó en su lucha contra la delincuencia, porque las autoridades no implementan acciones efectivas como el patrullaje militar o el uso masivo de cámaras de vigilancia.
La falta de control sobre las bandas criminales genera un escenario de miedo constante entre los ciudadanos de todo el Perú, ya que el especialista señala que hasta ahora solo se vieron intentos mediocres sin ningún resultado concreto para la población.
Espezúa advirtió que la confianza de los inversionistas extranjeros desaparecerá pronto por el conflicto permanente entre el Ejecutivo y el Congreso, puesto que la pelea política evita que existan reglas claras para el crecimiento económico y social de nuestra nación.
El país funciona actualmente como un gobierno parlamentarista debido a los constantes cambios legales que alteraron el sistema presidencialista original, por eso existe una inestabilidad que impide planificar el desarrollo a largo plazo en beneficio de los peruanos.
El profesional cuestionó también el mal manejo del dinero público porque no existen suficientes gestores capacitados dentro de las instituciones estatales, ya que el favoritismo político permite que personas sin preparación técnica tomen decisiones importantes sobre el presupuesto nacional.
El próximo gobierno deberá priorizar la transparencia y la administración responsable de los recursos para recuperar la estabilidad del Estado, puesto que resulta imposible pedir grandes cambios cuando la burocracia actual carece de la formación académica necesaria para el cargo.
