Los pasajes del transporte urbano en Puno subieron de forma irregular y nunca regresaron a su precio anterior tras la pandemia, porque las empresas de transporte imponen tarifas excesivas de hasta dos soles por tramos cortos sin que ninguna autoridad municipal intervenga.
El dirigente Rodolfo Cutipa manifestó que los transportistas utilizan pretextos como el conflicto en Ucrania o el uso de pagos digitales para mantener los costos elevados, ya que el precio de la gasolina bajó, pero los pasajes siguen afectando la economía.
La línea sesenta colocó letreros anunciando un cobro extra de veinte céntimos por usar la aplicación Yape dentro de las unidades, puesto que los empresarios buscan cualquier excusa nueva para consolidar incrementos permanentes que perjudican directamente a todos los usuarios.
Cutipa fue contundente al señalar que los dueños de las combis subieron el costo y no volvió a bajar pese a que los factores originales desaparecieron, por eso el pueblo puneño termina absorbiendo un gasto que no tiene ninguna regulación técnica efectiva.
El presidente del Frente de Defensa solicitó una reunión urgente con el alcalde provincial hace dos semanas para analizar las tarifas actuales, ya que hasta el momento no recibieron ninguna respuesta oficial mientras los regidores solo hacen promesas de diálogo
Las organizaciones sociales de los barrios y mercados se sumarán a una gran movilización este miércoles veintinueve de abril por las calles, porque la inacción del gobierno local obliga a los ciudadanos a salir para exigir un control real de los precios.
El sindicato de maestros Sutep provincial también participará en esta protesta masiva contra el desorden en el transporte de la ciudad, puesto que la población demanda que la autoridad municipal fije una postura clara frente al abuso de las empresas privadas.
