La jueza Janeth Mamani Vargas suspendió la diligencia de desalojo contra una familia en la urbanización Ciudad de la Humanidad en Alto Puno, después de que los vecinos se atrincheraran con balones de gas y bombas caseras.
La diligencia convocó a la magistrada, los abogados de la asociación Vida Perú y efectivos de la Policía Nacional, pero los pobladores encadenaron las puertas de la vivienda e instalaron un cerco de piedras para evitar el paso.
Los dirigentes de la urbanización advirtieron a los efectivos policiales sobre la improcedencia del desalojo, señalando que la persona representante de la asociación involucrada intenta usurpar los predios habitados por las familias del sector.
Los residentes afirmaron ocupar el terreno desde hace más de 30 años, tiempo en el que construyeron sus viviendas y gestionaron servicios básicos de agua potable con el apoyo del exalcalde puneño Lucho Butrón Castillo.
La protesta pacífica reunió a adultos mayores y menores de edad, quienes expresaron su preocupación por perder el esfuerzo de décadas de trabajo si las autoridades judiciales ejecutan la medida de lanzamiento en la zona.
La representante de la organización Vida Perú evitó dar declaraciones amplias ante los reclamos vecinales, mientras la magistrada entabló un diálogo con las partes para definir las siguientes acciones legales sin fijar una nueva fecha.