El presidente de las Cuatro Zonas de Juliaca, Raúl Canaza, anunció que exigirán la presencia del gobernador regional Richard Hancco Soncco y representantes de la empresa Caral el próximo 27 de mayo. Esta medida busca esclarecer las presuntas irregularidades en la construcción del estadio Guillermo Briceño Rosamedina, cuya situación podría suspender los juegos deportivos profesionales en la región.
Canaza destacó que la empresa Caral, encargada del techado del estadio, ha manifestado la intención de desmantelar la estructura existente. «La empresa argumenta que no se ha realizado el pago de 50,000 soles», mencionó Canaza, subrayando la necesidad de escuchar a ambas partes para entender la situación real.
La preocupación principal radica en que el desmantelamiento del techo podría dejar el estadio inoperativo por aproximadamente tres meses. «Esto provocaría la suspensión de todos los partidos de fútbol profesional», advirtió Canaza, resaltando el impacto negativo en equipos locales como Binacional y en la Copa Perú.
El dirigente hizo un llamado a la juventud y a los dirigentes deportivos para que se sumen a la reunión del 27 de mayo. «Es crucial que la población se informe y participe», afirmó Canaza, enfatizando que la comunidad no permitirá el desmantelamiento sin una explicación clara y justificada.
Canaza también mencionó que la empresa Caral ha señalado que el gobierno regional contrató dos peritajes que no encontraron observaciones en la estructura del techo. «Queremos que el gobernador explique estas contradicciones», dijo, buscando transparencia en el manejo del proyecto.
El estadio Guillermo Briceño Rosamedina es un proyecto vital para Juliaca, y su posible suspensión afectaría no solo a los equipos profesionales sino también a la economía local. «No podemos permitir que se detenga el fútbol profesional en nuestra ciudad», declaró Canaza, instando a las autoridades a actuar con urgencia.
La reunión del 27 de mayo se llevará a cabo en el propio estadio, donde se espera la presencia de todas las partes involucradas. «Queremos respuestas claras y soluciones inmediatas», concluyó Canaza, dejando en claro que la comunidad está unida en la defensa de este importante proyecto deportivo.
La situación del estadio Guillermo Briceño Rosamedina ha generado una ola de preocupación entre los habitantes de Juliaca. La posible suspensión de los juegos deportivos profesionales no solo afectaría a los equipos locales, sino también a la economía y al espíritu deportivo de la región.
Ante este escenario, la comunidad de Juliaca se prepara para exigir respuestas y soluciones concretas. «No permitiremos que se detenga el progreso de nuestro deporte», afirmó Canaza, reflejando el sentimiento general de la población. La reunión del 27 de mayo será un momento crucial para el futuro del estadio y del fútbol en Juliaca.