Según cifras reveladas por la activista Diana Pasaca, en los últimos cinco años se ha registrado un incremento progresivo de la violencia contra la mujer en el Perú. Solo en 2023 se cerró con 165 casos de feminicidio, la cifra más alta de los últimos lustros, con crímenes tan escabrosos que indignan a la sociedad.
Uno de ellos ocurrió en Lima, donde una joven de 19 años fue rociada con gasolina y le prendieron fuego frente a la policía, mientras el agresor, su expareja, huía impunemente. Otro caso estremecedor sucedió en Puno, con el feminicidio de una enfermera que dejó huérfanos a tres hijos.
Ante esta situación, Pasaca exige al Estado peruano implementar políticas efectivas de prevención y lucha contra la violencia machista, pues la preocupación no es suficiente; se necesita pasar a la acción con medidas concretas.
Asimismo, la activista advierte sobre el incremento de denuncias por desaparición de personas, en su mayoría menores de edad, llegando a casi 500 en el 2023. Si bien preliminarmente se estima que la mayoría corresponde a fugas voluntarias del hogar, no dejan de ser un llamado de atención sobre la desestructuración familiar y el abandono infantil.


