El instructor de manejo y exgerente de Transportes y Seguridad Vial de la Municipalidad de San Román, Wilfredo Salazar Sucasaca, advirtió que los accidentes de tránsito se registran de forma constante, sobre todo los fines de semana, por la imprudencia al volante.
Salazar identificó el exceso de velocidad como la primera causa de siniestros viales. A 90 km/h, un vehículo recorre 25 metros en un solo segundo, cifra que revela la gravedad de ignorar los límites establecidos en carreteras y zonas urbanas.
La segunda causa, según el especialista, es la conducción en estado de ebriedad. La normativa fija en 0,50 gramos de alcohol por litro de sangre el límite para vehículos particulares, y en 0,25 gramos para conductores de transporte público, tanto de pasajeros como de mercancías.
Quienes superen esos límites enfrentan consecuencias severas. La infracción M1, que sanciona conducir en estado de ebriedad y ocasionar un accidente, implica una multa equivalente al 100 % de una UIT, además de la cancelación e inhabilitación definitiva de la licencia de conducir.
Además de la sanción administrativa, el conductor infractor enfrenta responsabilidad penal. Los delitos imputables incluyen homicidio culposo, omisión al accidentado, abandono de personas en peligro y atentado contra la seguridad pública, todos tipificados en el Código Penal.
La imprudencia al volante representa la tercera causa de accidentes, incluso en conductores sobrios. En avenidas, la velocidad máxima fue reducida de 60 a 50 km/h, y en calles y jirones bajó de 40 a 30 km/h, límites que muchos conductores incumplen a diario.
Salazar cuestionó además la aplicación desigual de la ley. Citó el caso del ciudadano Adrián Villar en Lima, quien recibió nueve meses de pena privativa de libertad, frente a una empresaria de Trujillo que protagonizó un accidente similar y no recibió la misma sanción.
El especialista se mostró en desacuerdo con la denominada «ley del borrachito», promovida por un congresista de la región. Consideró que, ante la comisión de un presunto delito de tránsito, la ley debe aplicarse por igual en todo el territorio nacional y no solo en determinadas jurisdicciones.

