Una niña de siete años con quemaduras de segundo grado en más de 22% de su cuerpo permanece internada en el Hospital Carlos Monge Medrano de Juliaca, a la espera de ser trasladada a un centro especializado en Lima, luego de que su madre la llevara de emergencia el pasado 6 de abril tras sufrir un accidente con agua caliente en su propio domicilio.
El director del hospital, Zenón Buenaventura Iquiapaza Vargas, explicó que la niña ingresó por el servicio de emergencias de pediatría entre las seis y media y siete de la mañana, fue atendida de inmediato por el servicio de cirugía y hoy se encuentra estable, sin necesidad de oxígeno ni ventilador mecánico, respondiendo de forma regular al tratamiento que recibe en el área de pediatría.
Según contó la madre al personal médico, la menor tiene una discapacidad causada por una caída antigua y en el momento del accidente estaba siendo preparada para ir a su colegio, cuando cayó sobre un recipiente de agua caliente que habría sido preparado para su aseo, afectando principalmente la espalda, la cintura y la zona del glúteo, como si hubiera caído sentada hacia atrás.
Iquiapaza Vargas detalló que desde el ingreso de la niña el hospital viene gestionando su traslado a un centro con mayor capacidad de atención, buscando primero opciones en el sur del país como los hospitales Noriega Delgado, Goyeneche y el Hospital del Cusco, y ante la falta de disponibilidad en esos centros, la solicitud de traslado se dirigió finalmente al Instituto de Salud del Niño en Lima.
El director aclaró que el traslado en avión no corresponde en este caso porque la niña no depende de ventilador mecánico ni presenta problemas graves en el sistema respiratorio o el corazón, condiciones que sí justifican el uso del transporte aéreo, y confirmó que al momento de la entrevista esperaban la respuesta del hospital de Lima Breña para coordinar el traslado durante el mismo día.
Iquiapaza Vargas pidió a la prensa informar con responsabilidad y sin distorsionar los hechos, y remarcó que el hospital cumple con todos los protocolos de atención y traslado que corresponden al caso, asegurando que la menor recibe la atención médica necesaria mientras se define su viaje al centro especializado en la capital del país.
















