La Corporación Minera Ananea S.A. (CMASA) paralizó todas sus operaciones mineras este jueves 3 de julio a las 6:00 p.m. en respuesta a la escalada de violencia que azota los centros poblados de La Rinconada y Lunar de Oro, ubicados en el distrito de Ananea, provincia de San Antonio de Putina. La decisión busca proteger la vida e integridad de trabajadores y comunidad minera.
La medida se oficializó tras una reunión de emergencia del Comité Central de Seguridad Ciudadana de la corporación, donde se determinó suspender las actividades en la Unidad Económica Ana Marías. Los constantes actos delictivos registrados en la zona incluyen asesinatos a sangre fría, secuestros, robos y asaltos a mano armada que han generado un clima de terror entre los trabajadores.
El Comunicado N.º 13 notificó a presidentes de bocaminas, operadores y demás actores mineros sobre la paralización indefinida de actividades. La suspensión permanecerá vigente hasta que las autoridades competentes garanticen condiciones mínimas de seguridad para el desarrollo normal de las operaciones mineras en ambos centros poblados.
La reanudación de actividades será determinada exclusivamente por la Gerencia de Seguridad, Salud Ocupacional y la misma CMASA. Cualquier intento de operar minas durante esta suspensión será sancionado conforme a las disposiciones establecidas por la autoridad interna de la corporación minera.
Fuentes confiables confirmaron que altas autoridades del orden público arribarían a la zona en las próximas horas. El objetivo principal es restablecer la seguridad ciudadana y garantizar el retorno a la normalidad en una región que concentra importantes operaciones de extracción aurífera del país.
La inseguridad ha alcanzado “niveles alarmantes” en el sector minero de La Rinconada y Lunar de Oro, según reconocieron voceros de CMASA. Los trabajadores mineros han expresado su preocupación por la situación, manifestando que “el oro no debe costar vidas humanas” ante la creciente ola delictiva.
La paralización afecta directamente a cientos de familias que dependen económicamente de la actividad minera en la zona. Los operadores mineros han solicitado urgentemente la intervención de las fuerzas del orden para garantizar la seguridad y permitir el retorno a las labores extractivas.
Las autoridades regionales y nacionales enfrentan el desafío de implementar medidas efectivas de seguridad ciudadana. La situación requiere una respuesta coordinada entre diferentes niveles de gobierno para abordar la problemática delictiva que amenaza la estabilidad económica y social de la región.
La comunidad minera de Ananea clama por paz y protección ante esta crítica situación. Los dirigentes locales han expresado su respaldo a la decisión de CMASA, considerando que la vida humana tiene mayor valor que cualquier actividad económica desarrollada en condiciones de riesgo.
El sector minero aurifero peruano observa con preocupación los acontecimientos en La Rinconada y Lunar de Oro. Esta paralización podría sentar un precedente sobre las medidas que adopten otras empresas mineras si no se restablece prontamente la seguridad en las zonas de operación.