Los transportistas de Puno negaron abusos y excesos durante el paro preventivo de 24 horas y rechazaron que se enfrente al pueblo contra el pueblo, aunque se bloquearon varios puntos de la ciudad y las salidas principales, con algunos episodios de agresiones verbales y físicas. El dirigente David Mendoza pidió no generalizar las denuncias y advirtió: “No nos enfrentemos, pueblo contra pueblo”.
Los desmanes cometidos por algunos manifestantes no involucran a todos los participantes de la protesta. Ciudadanos señalaron que la protesta se les fue de las manos tras la instalación de piquetes en distintos puntos de la ciudad, según reportaron durante la jornada.
Mendoza cuestionó la falta de acciones de las autoridades durante estos años y consideró que la protesta de los transportistas es justa. El dirigente sostuvo que el reclamo responde a demandas acumuladas y no a una confrontación directa con la población.
Otro representante acusó al consejo municipal de disfrazar su inacción de cuatro años y afirmó que “lo más fácil para ellos siempre es enfrentar al pueblo contra el pueblo, cual circo romano”. La crítica apuntó a la forma en que se aprobó la norma y a la falta de diálogo previo.
El dirigente aseguró que no se oponen a actualizar la norma ni a ordenar el transporte, y que están dispuestos a ser sancionados, corregidos y fiscalizados. Sin embargo, rechazaron la forma en que se aprobó la ordenanza municipal, según expusieron ante la comuna provincial.
Los dirigentes presentaron documentos a la Municipalidad Provincial de Puno que exigen la nulidad de la ordenanza y esperan la respuesta municipal. El diálogo se suspendió tras la última reunión, que quedó suspendida por la inasistencia de las autoridades, informaron los transportistas.









