Jessica Carita Flores, madre soltera de tres hijos, denunció ser víctima de estafa tras depositar S/ 500. La pobladora creyó ganar un sorteo de camioneta más S/ 50 mil en efectivo. El presunto estafador se identificó como Jiménez Valdivieso Max Amado, quien contactó vía Facebook y WhatsApp solicitando el depósito.
La denunciante explicó que vio la publicación del sorteo en Facebook, donde ofrecían una camioneta, dinero y enseres para el hogar. Confiada en la promesa, realizó el depósito a nombre de Edson Josimar Maza flores mediante agente BCP. El sujeto prometió devolverle el dinero mediante videollamada, situación que nunca ocurrió.
Carita Flores reside en una vivienda alquilada por S/ 100 mensuales junto a sus tres hijos. Su esposo trabaja como ayudante con ingresos limitados. El dinero depositado correspondía al único ingreso familiar de la semana, destinado originalmente para celebrar el cumpleaños de su hija, festividad que finalmente no pudo realizar.
La víctima presentó denuncia en la comisaría de San Martín de Porres, donde autoridades confirmaron que existen 10 víctimas registradas. El delincuente habría utilizado la misma modalidad en reiteradas ocasiones. Hasta el momento, las autoridades continúan las investigaciones para dar con el paradero del presunto estafador identificado.
«Señor, que me devuelva mis S/ 500, yo soy pobre, yo tengo tres hijitas», manifestó la afectada visiblemente conmocionada. La mujer intentó comunicarse nuevamente con el sujeto, quien le respondió: «Espérame, estoy en trámite, te voy a devolver tu plata». Sin embargo, el dinero nunca llegó y dejó de responder sus mensajes.
Las autoridades policiales advirtieron sobre esta modalidad delictiva que se intensifica en temporadas festivas. Los estafadores publican sorteos falsos en redes sociales, solicitan depósitos para supuestos trámites y desaparecen con el dinero. La Policía recomienda desconfiar de premios no solicitados y verificar la legitimidad de sorteos antes de realizar cualquier transacción económica.
La denunciante solicitó públicamente la devolución de su dinero, destacando su situación económica precaria y la afectación emocional causada a su familia. El caso evidencia cómo delincuentes aprovechan la vulnerabilidad económica de personas humildes mediante engaños digitales, dejando graves consecuencias en hogares de escasos recursos durante fechas importantes como cumpleaños y celebraciones familiares.
