Mañazo celebra 72 años como distrito y revive su historia milenaria en el altiplano de Puno

Reynaldo Puma
Reynaldo Puma 17/05/2025

El distrito de Mañazo cumple hoy sábado 72 años de creación política y sus habitantes celebran con orgullo una historia que se remonta a tiempos ancestrales, la Ley N° 11980, promulgada el 30 de enero de 1953, dio vida oficial a este distrito de la provincia de Puno, reconociendo como capital al pueblo de Mañazo y sumando anexos como Ccahualla, Chaupiayllo, Cari Cari, Quemilluni y Tolapalca.

El nombre de Mañazo tiene raíces profundas en la cultura andina, según el historiador René Calsín Anco, el origen del nombre se ubica en el siglo XI, cuando los reinos altiplánicos dominaron la región y el aymara se impuso como lengua, en esa época, el pueblo de Mañazo se destacó por su producción pecuaria y la carnicería, actividades que marcaron el desarrollo económico de la zona.

Los registros históricos confirman la importancia de Mañazo en el comercio ganadero, en 1567, Garci Diez de San Miguel documentó el paso de ganado por el río Ilave rumbo a los yacimientos mineros de Potosí, además, el clérigo Ludovico Bertonio mencionó a Mañazo en su vocabulario de la lengua aymara en 1612, describiéndolo como un pueblo clave en el Collao.

Los primeros habitantes de Mañazo fueron recolectores, cazadores y pescadores, su lengua original fue el uruquilla, aunque con el tiempo la zona recibió la influencia de culturas como Qaluyo, Pukara y Tiwanaku, que hablaban puquina, posteriormente, Mañazo pasó a formar parte del territorio de los Qulla, de habla aymara, y luego se integró al dominio incaico.

Durante la época colonial, Mañazo formó parte de repartimientos y curatos bajo la administración de encomenderos como Alonso Díaz, en el siglo XVI, el distrito fue incluido en corregimientos como Collao, Urcusuyo, Hatuncolla, Cabana y Cabanillas, y finalmente Lampa, que pertenecía al Virreinato del Río de la Plata.

La ubicación estratégica de Mañazo favoreció el crecimiento de la agricultura y la ganadería, factores que atrajeron el interés de los españoles, los documentos coloniales de 1643 y 1653 muestran cómo se adjudicaron tierras a civiles y órdenes religiosas, mientras los caciques locales luchaban por la restitución de sus propiedades ancestrales.

En la época colonial, el distrito adoptó el nombre de Santiago de Mañazo, en honor a su santo patrón, tradición que se mantiene viva hasta hoy, aunque no existen registros exactos de la fundación española, se sabe que la devoción al santo y la identidad del pueblo se consolidaron en esos años, ahora, Mañazo celebra su aniversario con la mirada puesta en su pasado y el compromiso de seguir construyendo su futuro.