El dirigente de construcción civil, Gregorio Casquino, cuestionó el despliegue de más de 20 mil policías durante la reciente movilización convocada en la capital por la Federación de Construcción Civil del Perú. Casquino expresó su asombro por la magnitud del operativo de seguridad, que incluyó efectivos policiales en tierra y aire, con drones y helicópteros.
«Nos han puesto como 20 mil policías. En vez de que esos policías estén enfrentando a la delincuencia, están cuidándonos como si fuéramos criminales», señaló Casquino, criticando el enfoque de seguridad que priorizó la movilización pacífica de los trabajadores sobre la seguridad en las calles.
Según el dirigente, la movilización se desarrolló sin disturbios y tuvo como propósito manifestarse en contra de la delincuencia, el sicariato, y la extorsión que afecta no solo al sector construcción civil, sino también a comerciantes, transportistas y dueños de bodegas.
La protesta reunió a entre 20 mil y 30 mil personas en las principales avenidas de Lima, sin afectar el transporte público, que funcionó con normalidad. Casquino resaltó que, aunque la manifestación fue pacífica, el gran despliegue policial muestra una desconexión con las necesidades de seguridad de la ciudad, donde la delincuencia continúa afectando a los ciudadanos en sus vidas cotidianas.

