Más de 200 estudiantes y profesores de Puno, Cusco y Arequipa permanecen atrapados en Bolivia por los bloqueos de carreteras. Las delegaciones escolares no pueden regresar al Perú desde el pasado jueves y claman por un retorno urgente hacia sus hogares.
Los alumnos pasaron 24 horas en plena ruta sin comida ni agua debido a las protestas sociales en el país vecino. Los grupos encontraron alojamiento temporal en las ciudades de Oruro, La Paz, El Alto y Uyuni durante la mañana del sábado.
La falta de señal telefónica en las carreteras impidió que los menores se comuniquen con sus desesperados padres de familia. Muchos parientes en el lado peruano ignoraban el estado de salud de sus hijos por el silencio total en las vías.
Los docentes y alumnos pidieron un vuelo humanitario al presidente boliviano para salir de la zona de conflicto lo antes posible. Los bloqueos impiden que los buses lleguen hasta Desaguadero, que es el único paso fronterizo habilitado para entrar al Perú.
El Consulado General del Perú en La Paz confirmó que 282 compatriotas resultaron afectados por esta crisis política internacional. Entre los varados figuran 207 escolares del Colegio Nacional de Ciencias de Cusco, Independencia Americana de Arequipa y San Carlos de Puno.
La Cancillería peruana informó que los funcionarios diplomáticos ya entregaron alimentación y hospedaje a todos los ciudadanos retenidos. Los cónsules mantienen una comunicación directa con las delegaciones en los cuatro puntos donde los manifestantes cerraron el paso vehicular.
Los estudiantes viajaron a Potosí para participar en las celebraciones por el bicentenario del Colegio Pichincha de Bolivia. Las comunidades campesinas cerraron las rutas por problemas internos y afectaron a los jóvenes que no tienen relación con las protestas locales.
El Consulado General habilitó el número de teléfono +591 70164657 para brindar ayuda inmediata a los familiares de las víctimas. El Gobierno evalúa medidas de emergencia para traer a los escolares de vuelta a casa antes de que termine la semana.