La falta de lluvias en Nuñoa, distrito de Melgar, tiene en alerta a los productores agropecuarios. Hernán Choquepata Aroni, agricultor de la zona, pidió a las autoridades municipales que declaren la emergencia hídrica, debido a que el caudal del río ha disminuido drásticamente y los ojos de agua se están secando, afectando a cientos de familias.
Choquepata señaló que la situación es especialmente grave en las áreas que superan los 4000 metros sobre el nivel del mar. Además, cuestionó la falta de infraestructura hídrica, indicando que el programa Sierra Azul, del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, solo ha construido unas pocas cochas en la zona, cuando la necesidad real asciende a 1800 reservorios de agua.
El productor también alertó sobre la escasez de alimento para el ganado en las zonas altas, lo que está afectando la economía de los pobladores. Esta problemática se agrava porque muchas familias aún no cuentan con agua potable de manera permanente desde la pandemia.
Los agricultores de Nuñoa esperan que las autoridades locales y nacionales respondan a esta crisis, construyendo infraestructura hídrica que permita enfrentar la falta de lluvias y garantizar el acceso al agua para consumo humano y agrícola. La comunidad urge medidas inmediatas para evitar mayores impactos.
















