La Universidad Nacional del Altiplano de Puno ha dejado de cumplir su misión fundamental de investigación y contribución al desarrollo regional. La institución se ha convertido en un espacio de proyección política para autoridades locales cuyas gestiones no han generado resultados significativos, según señaló el abogado Modesto Vilca Cruz
En entrevista con Razón Libre de Pachamama Radio, sostuvo que el clientelismo electoral amenaza la credibilidad de la universidad. Indicó que en los procesos de elección de autoridades persisten prácticas como la compra de votos, la entrega de bebidas alcohólicas y actos de corrupción.
Vilca detalló que dos grupos históricos, conocidos como “perros” y “fachos”, se alternan el control de la administración universitaria. A su juicio, ambos mantienen acuerdos tácitos que evitan cuestionamientos o denuncias entre sí.
“Quien gane no va a cambiar la universidad, porque así están formados, así se han acostumbrado a trabajar y esa es su práctica cotidiana”, advirtió el abogado al referirse al actual escenario electoral universitario.
Del aula al poder: un ciclo de corrupción sin desarrollo
Asimismo, señaló que exdirigentes universitarios que luego asumieron cargos públicos en Puno, entre ellos el actual gobernador regional y un exrector que llegó a ser alcalde, no impulsaron políticas de desarrollo sostenible ni instrumentos de gestión de mediano y largo plazo para la región.
Como ejemplo, mencionó el asfaltado de la avenida Simón Bolívar, obra ejecutada durante la gestión del exrector convertido en alcalde. Recordó que la vía colapsó pocos meses después de su inauguración debido a problemas de compactación y que posteriormente se encontraron grandes cantidades de residuos en su estructura.
También cuestionó la falta de avances en la articulación macrorregional del sur del país, una responsabilidad establecida por ley para los gobiernos regionales. Según indicó, ninguna autoridad vinculada al entorno universitario puneño promovió esta iniciativa de manera efectiva.
Universidad sin proyección ni producción científica
En el ámbito productivo, sostuvo que los campos experimentales de la universidad, incluidas las instalaciones ganaderas cercanas a Chuquibambilla, muestran resultados inferiores a los obtenidos por productores privados.
«Pregunto yo, ¿cuántas propuestas de proyectos se han generado en la universidad? Ninguna, y entonces una universidad trabajando en esas condiciones, sin investigar ni resolver los problemas del departamento, ¿tiene razón de existir?», cuestionó.
En 1998, el proyecto Pradera participó en una feria en el estado de Acre, Brasil, donde empresarios brasileños realizaron pedidos masivos de trucha, queso y alpaca, pero los productores puneños no pudieron abastecer la demanda por falta de escala productiva organizada, indicó.

